
Pablo Luna
Autobiografía
Tepic, Nayarit Octubre del 2025
Mi nombre es Pablo Luna. Nací el 29 de junio del 2001. Soy originario de San Cayetano, un pueblo perteneciente al municipio de Tepic, Nayarit, México. Tengo 4 hermanos, de los cuales una hermana es mi melliza, ella y yo somos los más chicos de los hijos.
En lo que comprende mi infancia, fue muy tranquila afortunadamente. Mi familia me enseñó desde niño a participar, preocuparme y hacer prevalecer las costumbres y tradiciones que en mi entorno se practicaban, desde fiestas familiares, festividades tradicionales, incluso en las despedidas de seres queridos. Actualmente creo firmemente que ser parte de estos eventos es fundamental de nuestra cultura, no solo como mexicanos, sino también como humanidad. Fue en esas celebraciones en las que tuve mis encuentros con la música, el baile y el placer de convivir con familia y amigos.
Pasando los años, fui descubriendo cosas interesantes en mi familia, en ciertas conversaciones supe de parentela mía que se dedicaba o se dedicó alguna vez a la música. Cantantes, autores, mariachis, personas que vivieron para compartir con los demás su talento. Y gracias a la vida, tuve la oportunidad de acercarme a uno de esos familiares y poder conocer su obra. Recuerdo que en algunas tardes de mi niñez iba a visitar para aprender de mi tío, el cantautor Agustín Luna Luna. Pude verlo componer, arreglar, grabar e incluso vender su material a amigos y conocidos. En ciertas ocasiones él me pidió usar mi voz para la grabación de algunas canciones que pretendía llevar a registrar. Ahí es donde el destino me revelaba tras delgadas cortinas un posible camino a emprender...
La cultura se hacía presente durante mis estudios primarios, se manifestaba en las celebraciones cívicas, los festivales, los bailables, el teatro, en concursos, en los desfiles, entre más formas. Fue precisamente en mi escuela primaria, en el año 2011, cuando por fin se me presentó una oportunidad, mejor dicho 'La oportunidad' que cambiaría el curso de mi hsitoria personal... Se lanzó una convocatoria por parte de la dirección de la escuela en la cual invitaban a alumnos a enlistarse y presentar un talento frente a la comunidad de padres de familia. Desde que supe de ésta invitación no lo dude y me propuse a presentar un número. Aquí he de confesar algo: lo primero que se me ocurrió no fue participar cantando, por esos años estaban de moda las coreografías, y a mis de amigos los convencí para hacer un ensayo de una coreografía, el cual no resultó bien. Posteriormente vino a mi una idea diferente, debía presentarme en este festival de talentos, y si no iba a ser coreografiando en grupo iba a ser de otra forma. En esa época todavía se usaban las Rockolas, las cuales eran unas computadoras conectadas a un altavoz dentro de una estructura comúnmente de madera y se utilizaban en todas las fiestas (esto fue antes de que se pusieran de moda las bocinas bluetooth), en estas computadoras se almacenaba una compilación de muchos artístas, de muchos géneros y estilos, y también contaba con un apartado de Karaoke y un micrófono. A mí me gustaba mucho ver como en mi casa a mi familia divertirse y disfrutar este artefacto y en mi interior tenía el objetivo de cantar algun dia un karaoke de alguna canción que conociera. Fue de este contexto y ese deseo que vivía que me motivó a presentarme con un número diferente. Así que procedí a buscar en internet el karaoke de alguna canción que conociera y me gustara. Entre las canciones hubo una que me gustó, una parte de mi pudo identificarse con su letra, así que la escogí para mi presentación, la ensayo durante varias tardes al rededor de 2 meses, esa canción lleva el título de "No soy monedita de oro", del autor Cuco Sánchez, yo, de verdad, ansiaba el dichoso día para poder presentarla. Llegó el día del evento, la escuela montó un templete en la cancha de la escuela, y fueron pasando uno a uno a los que participarían, ese día descubrí que habían varios compañeros con talentos y me gustó estar espectando mientras esperaba mi turno. Por fin me llamaron, me acerqué, ya junto el entarimado, comencé a sentir por primera vez ese cosquilleo en el estómago, los nervios de imaginar que dentro de pocos segundos yo estaría cantando arriba de un escenario frente a los papás de mis compañeros y maestros, y sobre todo de mi mamá quien estaba en el público y quien no se imaginaba tampoco lo que a partir de ese momento sucedería. Subí, comenzó la pista, respiré y comencé a sacar esa voz primeriza e inexperta, en cierto momento cerré los ojos, por mi mente siquiera pasó ningún pensamiento del 'qué dirán', sólo disfruté del momento. Al finalizar el público aplaudió, saboreé por primera vez ese momento satisfactorio, el maestro que estaba a cargo de la conducción me felicitó y me dijo: "Échele ganas 'mijo', cantas muy bien, sigue por ese camino", palabras que llevo en mi mente por ser la primera ocasión en la que me alentaban para que siguiera cantando. Mi acto siguiente fue correr y soltarme a los brazos de mi mamá, relajando esa adrenalina que mi cuerpo desató después de bajar de ese escenario.
A partir de este párrafo, lo que sigue es la parte favorita de mi historia como cantante, ya que es la epoca de desarrollo, en la cual amigos y conocidos me comenzaban a brindar oportunidades para participar en festivales y kermeses, estos eran de la escuela o la iglesia del pueblo, a los que asistía cantaba temas populares y de mi gusto personal. Las canciones que legía eran de los ídolos musicales que escuchaba en esos momentos, como Vicente Fernández, Rocío Dúrcal, Juan Gabriel, Ana Gabriel, Marisela, entre otros más del estilo, a ellos los escuchaba en CD's y DVD's que encontraba en mi casa, y cuando tuve internet en casa fue más el contenido que consumía de sus obras e interpretaciones. Mi gusto musical se inclinó al regional mexicano, y ahí me mantuve en solo ese estilo durante muchos años. Fue en esta etapa donde fui haciendome de cultura musical, donde auto exploraba mi voz, donde aparte de aprender también disfrutaba, por eso digo que es mi favorita, ya que se cimentaron las bases de mi trayectoria. Si esto lo está leyendo algún joven que tiene ganas de estar sobre un escenario y tiene miedo de equivocarse quiero decirle que guarde calma, los errores son parte del aprendizaje. En esta etapa de desarrollo que tuve en mi vida como cantante me equivoqué cantiosas veces, desafiné, se me olvidaron las letras de canciones, me caí, tropezaba, etc. Hoy puedo decir que todo eso me brindo el conocimiento para aprender, corregir y hacer de ello fortalezas que hoy me ayudan a ser más grande como persona y como artista.
En el año 2013, los integrantes del Coro De "San Cayetano" me invitaron a formar parte ellos, así que me uní como corista por primera vez. En el año 2014 nos quedamos sin guitarrista, y en un ensayo, viendo la guitarra sola, me propuse a aprender a tocarla para convertirme en quien acompañara a las voces del coro. A principios del 2015, mi hermana Katia y yo nos convertimos en los guitarristas del grupo y fuimos poco a poco a dominando el instrumento. A partir de Junio de ese mismo año, en ausencia del director, yo lideraba el coro, y me convertí en su coordinador en el año 2016, así fue hasta el año 2020. En este grupo conocí a mi amiga, y compañera de varios escenarios, Betty García. Ella sería quien me ayudara a acercarme al 'Instituto Municipal de Arte y Cultura de la ciudad de Tepic' desde el año 2015.
Me integré al 'Ensamble Musical' de la secundaria en la que estudiaba en enero del año 2015, dicho ensamble era dirigido por Octavio Salinas en compañía de Marcos Muñoz, en aquel entonces estudiantes de música en servicio social. Su dirección terminó a mediados de ese mismo año. En este grupo tuve varios solos como cantante, asimismo tuve la oportunidad de convivir y conocer a varios jovenes musicos que compartían el gusto por este arte como yo, también pude abrirme a otros géneros como el pop, rock, cumbias y demás con los que no me había relacionado cantando. En marzo del 2016, mi compañero Mayo González y yo, asistimos con la maestra Citlalli Ávalos buscando su apoyo para reintegrar nuevamente el ensamble que desde la salida del maestro Octavio y Marcos ya no se realizaba. Con autorización del director de la escuela, el apoyo de la sociedad de maestros y con la participación de mis compañeros estudiantes, en especial de Erick Sánchez, quien fue mi apoyo personal en la coordinación e integrante importante del grupo, logramos el objetivo, y encabezamos el 'Ensamble Musical' hasta junio de ese año, cerrando con la presentación de varios títulos en la clausura de la generación a la que pertenecíamos, títulos como "Corazones invensibles" de Aleks Syntek, "Vasos vacíos" de Celia Cruz, "Como te voy a olvidar" de los Angelez Azules, entre otros.
En enero del 2016, el mismo Mayo González me hizo la invitación de audicionar para ser parte de la Orquesta Sinfónica 'Esperanza Azteca' de Nayarit (OSEAN), y cedí. Debuté como corista de la OSEAN el día 12 de Febrero del 2016 en un concierto llamado "Sinfonía de amores", cuya cede fue en el Teatro del pueblo "Alí Chumacero" de Tepic. En los ensayos de éste concierto tuve mi primer encuentro con el maestro Javier Ayala, con quien coincidiría años más adelante en el bachillerato. Después de éste concierto, nos preparamos para otro muy especial. El 5 de Marzo de ese año, la orquesta entera partió de la "Casa de colores", la cual era la cede de las clases y ensayos, con rumbo a la ciudad de Guadalajara, Jalisco; llegamos hasta el teatro "Pablo Moncayo", ahí nos recibieron 'tras bambalinas', preparándonos para el concierto que se llevaría a cabo de unas horas. Tuvimos la oportunidad de conocer las instalaciones del lugar y ensayar en uno de los salones. Llegada la hora, nos dirigimos al escenario, nos colocaron detrás de un telón que en medio de una canción se abrió para que comenzáramos a tocar y cantar y, ahí estaba entre nosotros el invitado de honor, el maestro Don Armando Manzanero. Fue una ocasión única en mi vida que no se volvió a repetir, una anécdota que grabé en mi memoria y un motivo para seguir creciendo. No dimensionaba cómo había llegado ahí a estar frente a tal personaje tan importante para la música mexicana. Siempre recordaré ese emocionante momento. Tres meses después me retiré de la orquesta. Durante mi estadía tuve como instructores de canto a la maestra Aránzazu García y a la Soprano Karla Martínez, la directora en aquel entonces era la maestra Fátima Corona. Ahí conocí títulos como "Huapango de Moncayo", "Brindisi", "Habanera", "O fortuna", "Somos novios", "Canciones de Agustín Lara", entre otros varios títulos que crecieron mi acervo musical.
Cuando cursaba el bachillerato, se abrieron nuevas clases tipo 'talleres' para los estudiantes, entre los que estaban estudio de guitarra y de canto grupal o coro. Yo me integré en ambos cursos, pues quería aprender más de ambas materias. En el taller de canto tuve como maestro a Javier Ayala, a quien ya había conocido cuando estuve en la OSEAN, y en guitarra al maestro Sergio Huizar, con ambos tuve una excelente relación maestro-alumno. Tuvimos una presentación en el festival de día de muertos en noviembre del 2017 dentro de la escuela, varias presentaciones con motivo de un festival de villancicos en diciembre de ese año y en la clausura escolar del año 2018, en el cual interpreté como solista la canción "Vientos de cambio" o "Wind of change", del grupo 'Scorpions', que tuvo cede en el Teatro del pueblo. Al comienzo del siguiente ciclo escolar, el maestro Ayala no pudo continuar con el taller de canto y nos quedamos sin esas clases, pero gracias al profesor Huizar, que nos brindó un espacio dentro de sus horas de trabajo continuamos ensayando temas, ofrecí mi apoyo al maestro y al grupo para ser yo quien se encargara de los ensayos del coro, formamos así un ensamble musical, nos presentamos para los diversos festivales que se celebraban en la escuela. Las dos presentaciones más importantes que tuvimos fueron en el festival "Xibalba" del día de muertos, en el que interpretamos canciones como "La llorona", "La bruja", "La calaca" y "Celeste", éste último del grupo 'Enjambre'. La segunda presentación más importante, y la última también, fue durante la clausura de mi generación, el 13 de junio del 2019. Ese día interpretamos un tema que estuvimos ensayando por casi 6 meses, sacrificando tiempos entre y después de las clases para que la presentación fuera lo mejor preparada posible. Gracias al esfuerzo de todos, mencionando al maestro Sergio Huizar, a Elcy, Alejandra, Katia, Gama, Ángel, Natalia, Andrea e Iyari, fue que pudimos presentar el tema "Bohemian Rapsody" de 'Queen'. Este evento también tuvo lugar en el Teatro del pueblo "Alí Chumacero" de Tepic. Fue una de las experiencias que jamás podré olvidar, el haber caminado por el escenario del teatro principal de mi ciudad interpretando esta pieza fue motivo para darme cuenta de que había crecido y ya no era aquel niño de 10 años que cantó en un festival de talentos, era algo más grande, nunca imaginé llegar a ese nivel.
La vida te pone a las personas indicadas a tu paso, personas quienes te harán compañía y, mientras unos van y vienen, hay otros que se convierten en soporte, ejemplo y motivación. Esto último lo digo con confianza, porque a mí me sucedió... En febrero del 2018 el destino quiso que conociera a un joven que comenzaba a mostrar un brillo apenas perceptible, pero con el paso de los años comenzó a iluminar la ciudad de Tepic y la vida de quienes nos manteníamos a su lado. Emi Magallanes fue quien por azares del destino apareciera en mi camino y 'sin querer queriendo' se convirtió en pieza clave para mi desarrollo artístico. Me permitiré entonces hablar de cómo lo concí y lo que significó para mí: A través de una red social él publicó un video donde se mostraba interpretando el título "My Way" al estilo de Frank Sinatra. Al escucharlo me pareció familiar la melodía, claro, yo desconociendo de música en inglés tardé en darme cuenta que esa canción era la misma que en español se titula "A mi manera", la cual yo escuchaba e interpretaba al estilo de Vicente Férnandez. Ésta curiosa situación me motivo a enviarle un mensaje donde, además de decirle que me había gustado su interpretación, le comenté que ese título yo lo conocía en español e incluso le envié un audio de un ensayo mío de esa canción en español, abriendose así la conversación entre ambos, días posteriores nos citamos en casa de su papá para 'retarnos a duelo' cantando cada quien canciones de su gusto personal. El día que lo llevamos a cabo, ambos nos divertimos, compartimos dos estilos completamente diferentes de música e interpretación. Gracias a esto que sucedió y motivado por la amistad que había surgido comencé a escuchar y aprender canciones del estilo que Emi me había mostrado ese día, en su repertorio quien más presencia tuvo ese día fue el maestro José José, de quien hasta ese momento me mantenía ajeno a su música, pero a partir de ahí amplié mi conocimiento musical a los géneros de balada, comenzando a escuchar artistas como José José, Camilo Sesto, Raphael, Leo Dan, José María Napoleón, entre otros similares.
En ese mismo año, Emi entró a un concurso llamado "Tepic Canta", del cual fui espectador y público en su apoyo. La final de ese concurso se llevó a cabo en el Teatro del IMSS Tepic. Asistí al evento y vi desfilar sobre el escenario de ese lugar a cantiosa cantidad de talentos cantantes que en absoluto yo desconocía. La gente del público gritaba, aplaudia, se emocionaba y hubo quienes incluso lloraron por las interpretaciones de los concursantes. Entre los emocionados me encontraba yo, pues cuando fue el turno de Emi su interpretación fue tan impactante, tanto por su voz, su postura en el escenario como por la reacción del público. Ese día fue para mí una develación, pues haber visto como el público fue tan cálido con todos, en especial con él, quien era ya mi amigo, me hizo reflexionar sobre esa visión tan clara que tuve: Emi estaba decidido sobre ese escenario, él mostró y expresó sus objetivos, él quería dejar huella y lo iba a lograr a toda costa, y el público estaba hambriento de talentos así, con decisión. Ese día, gracias al ejemplo de Emi, me di cuenta que no me había tomado enserio este camino por el cual avanzaba, si iba a seguir cantando y pisando escenarios debía ser conscientemente. Llegué a mi casa y me lo dije: "Quiero ser Cantante", "Quiero dedicarme a esto". Posterior a esa noche, cantar ya no fue mi 'hobbie', se convirtió en mi vocación, en mi razón de existir, casi tan indispensable como respirar. Doy gracias al destino por haber puesto a Emi en mi camino, no tengo duda que si no hubira sido así probablemente el canto no hubiera tenido el mismo significado en mi vida. Como nota personal: Gracias Emi por ser mi amigo y enseñarme el valor de soñarlo, creerlo, decidirlo y hacerlo.
Durante el camino de la vida a veces nos perdemos y no sabemos realmente hacia dónde queremos dirigirnos.
Actualmente sigo mi sueño de crecer en los escenarios. He conocido a grandes personas en el camino, unos ya tomaron distintos caminos, otros seguimos juntos, pero al final siempre nos apoyamos para llegar a nuestras metas. Así que ésta historia no termina aquí, aún hay más camino por recorrer, tengo fe.
Pablo Luna